A mi madre


Me encanta trabajar con el ganchillo que veis en la fotografía porque era de mi madre y antes de que lo usaran mis manos lo usaron las suyas; con este ganchillo creó verdaderas obras de arte que todavía conservo porque las prendas hechas con amor duran toda la vida.
Todo lo que sé sobre punto y ganchillo me lo enseñó ella y este blog ha sido posible gracias a ella.
Todavía recuerdo la emoción que sentí cuando mi madre me enseñaba a calcetar y la lata que le daba a cada rato porque se me había escapado un punto, pero ella con su paciencia infinita me lo arreglaba y yo podía seguir tejiendo; así pasé muchas tardes hasta que por fin conseguí terminar mi primera labor. Desde ese momento ya no pude parar y creo que nunca pararé de tejer. 
Hace muchos años que mi madre se fue pero me dejó la más bonita de las herencias "su pasión por la calceta".
Gracias mamá, donde quiera que te encuentres...

El Hada Laboriosa